El Tesoro de EE. UU. desconecta a MEXC del sistema financiero
El Tesoro de EE. UU. anunció medidas que dejan al exchange de criptomonedas MEXC fuera del sistema financiero estadounidense. La decisión impide a la plataforma realizar liquidaciones en dólares a través de bancos de EE. UU. y, en la práctica, prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses operar con ella.
Por qué MEXC quedó bajo restricciones
MEXC no está registrada en Estados Unidos, pero durante mucho tiempo siguió accesible para usuarios estadounidenses. Las autoridades consideraron que la plataforma no supervisa suficientemente el origen de los fondos y no cumple los requisitos antilavado. Es el paquete habitual de objeciones contra exchanges que operan sin licencia en EE. UU.
El Tesoro no ha detallado infracciones concretas. Solo se sabe que el motivo fue la lucha contra flujos financieros ilícitos.
Qué cambia para los usuarios y para el propio exchange
Con esta decisión, los bancos y sistemas de pago de EE. UU. deben bloquear cualquier operación asociada a MEXC. Es decir:
- Los depósitos y retiros en dólares a través de bancos estadounidenses serán imposibles.
- Los residentes en EE. UU. no podrán operar en el exchange sin violar la ley.
- Los servicios asociados que trabajan con dólares probablemente corten relaciones con MEXC.
En la práctica, la plataforma pierde acceso al mayor mercado de liquidez. Para un exchange offshore es un golpe duro, aunque MEXC puede seguir atendiendo a clientes de otras jurisdicciones.
Contexto: sube la presión sobre los exchanges sin regulación
El Tesoro de EE. UU. endurece de forma sistemática su política contra plataformas cripto que ignoran las sanciones y las normas antilavado. Antes afectó a Bitzlato y Garantex. MEXC es el siguiente objetivo.
Quedar desconectado del sistema financiero de EE. UU. no supone el cierre del exchange, pero reduce de golpe su capacidad para operar con dólares y aumenta los riesgos para los usuarios que siguen confiando en él.
No está claro cómo responderá MEXC a las restricciones. Cabe esperar litigios o intentos de pactar con el regulador, pero en las condiciones actuales estos casos rara vez se resuelven rápido.